Empatía jefe-empleado

empatíaHace dos semanas recibí un email que voy a compartir con vosotros. Tuve que cambiar algunos datos, hacerlo más corto y también pedir permiso a la autora y aquí está el resultado (no sé si he acertado el título). Me ha parecido muy interesante la experiencia de esta persona y me hace creer que no es un caso único.

“Hola Ana,

Antes que nada, enhorabuena por tu blog. He leído todas tus entradas pero nunca he comentado…

Hoy me gustaría compartir contigo mi experiencia en el comercio exterior, que tampoco es que sea muy extensa. Llevo cuatro años trabajando en una empresa, de momento ha sido mi única experiencia laboral y no sé el tiempo que me queda aquí. No es que las cosas vayan mal. Cuando yo entré no había departamento de comercio exterior, pero hemos trabajado duro y ahora, de la facturación total, un 30% es exportación. Se podría vender mucho más, a mí me encanta vender, pero no doy para más.

Hace unos dos años empezamos a vender cada vez más y yo ya no daba abasto. Pedí a mi jefe contratar a otra persona para que lleve la parte administrativa y yo seguir haciendo la parte comercial. Sabía que había dinero para contratar, no soy tonta, veo lo que vendo y me conozco más o menos las ganancias. No quería meter a nadie, así que como forma de protesta, durante 3 meses, no hice ningún cliente nuevo. Y si hubiera hecho me tendría que haber quedado todos los días más horas, así que no. Y no me daba miedo quedarme en la calle, mi familia vive en XXX, tengo familiares por toda Europa, así que no me da miedo cambiar de país y empresa.

Por fin, después de 3 meses, he conseguido algo. Mi jefe ha aceptado meter un becario y si todo fuera bien, lo contrataríamos. Al principio no le quería pagar nada, pero como no me gusta la idea de trabajar gratis, he insistido y he conseguido que le paguemos unos 500 euros. Por suerte, he tenido buenos becarios, pero por mala suerte, esa promesa de contratación nunca se ha hecho realidad. Y eso que yo he estado muy contenta con algunos de ellos, hubiéramos hecho un buen equipo.

Si te soy sincera, cada vez estoy más desmotivada. Sí, puedo buscar más clientes, pero cuando se terminan los seis meses del becario, me entran ansias. Otra vez entrevistas, otro mes formándole y cuando ya lo tiene todo controlado, se me va. Como te he dicho, no me da miedo poner las cartas encima de la mesa, así que le he explicado la situación a mi jefe, pero me dice que si quiero un empleado, que lo pague de mi bolsillo.

¿Qué quieres que te diga? Yo ya estoy buscando trabajo en otras empresas y ahora estoy a la espera de la respuesta de un cliente. Sí, uno de mis clientes, responsable de compras, me ha avisado de un puesto en su empresa, he hecho la entrevista por Skype y si me contratan, dentro de menos de dos meses iré a XXX.

De verdad, es que no entiendo la mentalidad de mi jefe. Quiere vender más, los negocios le van bien, pero se empeña en hacerlo “low cost”. ¿No se da cuenta que esto va en su contra? Yo lo tengo muy claro, me iré de la empresa. Sé que no soy imprescindible, seguro que habrá alguien que me pueda reemplazar, pero esta no es manera de hacer las cosas bien.

Perdona por escribirte tanto, pero sé que tú me entiendes, he visto en tu blog que has tenido experiencias similares. Ya te contaré como van las cosas.”

 

2 thoughts on “Empatía jefe-empleado

  1. Muchas empresas no se han dado cuenta de que el mundo ha cambiado y ó inviertes ó desaparecerás, por lo que la frase “Quiere vender más, los negocios le van bien, pero se empeña en hacerlo “low cost”.” tristemente es más común de lo que debería ser… ¿es un mal endémico en España o es similar en otros países? Y si se dá en otros países ¿perfil similar al nuestro?

     
    • Hola Juan,

      Lo de “low cost” no sé si lo encontramos solo en España, pero quiero creer que poco a poco las cosas cambiarán. Aunque con la situación actual, cuando se nos repite cada día que hay que hacer un esfuerzo para que la economía siga adelante, ya no sabes quien se esfuerza más, el trabajador o el jefe. Puede que las nuevas generaciones, las que han salido fuera a buscarse la vida, vuelvan con otra mentalidad y las cosas serán diferente. Yo de momento no he renunciado a este sueño de que todos lo hagamos bien, tanto empleados como jefes, y no ofrezcamos trabajo low cost, sino trabajo apreciado y bien valorado.

       

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